No señorita.

 

Si hacemos cuentas no sale nada.

 

Vamos pasando las moneditas de un lado a otro

y en medio el trabajo 

que no se acaba nunca de los nuncas.

 

No señorita.

Si yo le cuento.

 

Desde los siete ando aquí entre las piedras del monte.

 

¿Qué nos queda? señorita.

Puro trabajo y trabajo.

 

Por aquí la yunta;

por allá los chivos y las gallinas.

 

Criar abejas,

vender la miel. 

 

Hasta panadero he sido señorita.

Y aun así,

nada de nada.

 

Este año la miel me salió negra.

 

A ver ¿por qué sería?

 

No señorita,

nunca termina uno de aprender,

o por lo menos de preguntarse.